¿Su producto está cubierto por CBAM?Verificar gratis
CarbonSmart
Análisis del Ciclo de Vida (LCA, EPD, PCF)17 abril 20267 min de lectura

ACV y Huella de Carbono de Producto: Diferencias y Similitudes

El ACV (Análisis de Ciclo de Vida) evalúa todos los impactos ambientales de un producto en múltiples categorías (carbono, agua, suelo, acidificación, etc.), mientras que la huella de carbono de producto (PCF) se centra exclusivamente en las emisiones de gases de efecto invernadero. La PCF deriva de la metodología de ACV y se rige por la norma ISO 14067, mientras que el ACV se regula mediante las normas ISO 14040/44. Ambos procesos aplican un enfoque de la cuna a la tumba.

ACV y Huella de Carbono de Producto: Diferencias y Similitudes

El ACV (Life Cycle Assessment), conocido en español como ‘Análisis de Ciclo de Vida’, es un tipo de análisis que examina de forma integral los impactos ambientales de un producto o servicio. La huella de carbono de producto (PCF), por su parte, se define como el análisis detallado de la huella de carbono que un producto o servicio deja en el medio ambiente.

Al observar estas definiciones breves, puede surgir la pregunta: “¿El PCF no forma parte del ACV?”. La respuesta es “parcialmente sí”.

La PCF, tanto por sus estándares como por su contenido, deriva del concepto de ACV. Sin embargo, estos dos conceptos, muy similares como procesos, presentan también diferencias claras.

En este artículo explicaremos estos dos conceptos, similares y a la vez distintos, poniendo el foco en sus semejanzas y diferencias.

¿Qué es el ACV (Análisis de Ciclo de Vida)?

El ACV, como concepto, es un análisis detallado que evidencia los impactos ambientales de un producto o servicio desde la cuna hasta la tumba (cradle to grave). Es decir, un examen detallado y cuantitativo de todos los impactos negativos que genera un producto o servicio en el medio ambiente, desde la materia prima hasta su disposición final o reciclaje.

En el ámbito del ACV, la vida de los productos analizados se aborda en 5 etapas:

  1. Obtención de materias primas
  2. Producción y procesamiento
  3. Transporte y logística
  4. Uso
  5. Disposición final y reciclaje

Durante la elaboración de un ACV, estas 5 etapas se evalúan de forma integral en diversas categorías. Estas categorías corresponden a ámbitos diferentes y se expresan en distintas unidades.

  • Cambio climático (Global Warming Potential - GWP)
  • Potencial de acidificación
  • Potencial de eutrofización
  • Formación fotoquímica de ozono (POCP)
  • Efectos sobre la salud humana

Estas son las categorías más habituales y suelen estar en el foco principal de la mayoría de estudios de ACV.

En rigor, el ACV debe entenderse como un concepto. Sin embargo, para que pueda comunicarse ante grupos de interés y autoridades, es necesario cumplir normas internacionales. Las normas que deben seguirse al elaborar un ACV son las normas ISO 14040 e ISO 14044. Dicho de otro modo, la ISO 14044 puede considerarse el ‘libro de reglas del ACV’.

Las normas ISO 14040/44

La norma ISO 14040, como su nombre sugiere, se publicó en 1997 bajo el código ISO 14040:1997. Esta norma fue la primera en definir el ACV y mantuvo su vigencia hasta 2006. Ese año, el comité técnico de ISO dividió la norma ISO 14040 en dos estándares distintos, dada la complejidad creciente del proceso de ACV.

  • ISO 14040:2006 - Principios y marco de referencia
  • ISO 14044:2006 - Requisitos y directrices

En esta versión, la ISO 14040 ofrece un esquema para los estudios de ACV y los principios que deben optimizar todo el proceso.

¿Qué es la huella de carbono de producto (PCF)?

La huella de carbono de producto (PCF), de manera similar al ACV, considera toda la vida del producto desde la cuna hasta la tumba. En este sentido, se centra en la misma área que una de las categorías del ACV, el GWP. La huella de carbono de producto analiza, al igual que un GWP LCA, la huella de carbono de todas las operaciones que atraviesa un producto o servicio a lo largo de su ciclo de vida.

Por tanto, aunque la huella de carbono de producto se asemeja a los estudios de GWP LCA, no es exactamente lo mismo. La PCF constituye un análisis de la huella de carbono más detallado que un GWP LCA.

Tabla de profundidad de análisis ACV-PCF
Tabla de profundidad de análisis ACV-PCF

Dicho de otro modo: todo estudio de huella de carbono de producto es un GWP LCA, pero no todo GWP LCA es un estudio de huella de carbono de producto.

Del mismo modo que los cálculos de ACV se basan en las normas ISO 14040/44, los cálculos de huella de carbono de producto se elaboran en el marco de las normas ISO 14067.

La norma ISO 14067

La norma ISO 14067 proporciona un marco para el cálculo y el reporte de la huella de carbono de producto. Se desarrolló inicialmente en 2013 con base en la norma ISO 14040:2006. Posteriormente, fue revisada en 2018 y adoptó su forma actual como ISO 14067:2018.

La ISO 14067 tiene base en el ACV y se centra exclusivamente en la huella de carbono. Dicho de otro modo, la ISO 14067 puede considerarse la versión de la ISO 14040/44 específicamente adaptada y modificada para calcular la huella de carbono de los productos en el contexto de la lucha contra el cambio climático.

ACV y huella de carbono de producto: ámbitos de aplicación

En los apartados anteriores hemos hablado del ACV y de la huella de carbono de producto. Si resumimos las diferencias entre estos dos conceptos, cuyas similitudes son evidentes, podemos decir que: el ACV examina los impactos ambientales de un producto o servicio en múltiples categorías, mientras que la huella de carbono de producto analiza únicamente las emisiones de gases de efecto invernadero de un producto o servicio, pero con mayor profundidad que el ACV.

Naturalmente, esta estrecha relación entre ACV y PCF plantea una pregunta clave: “¿Qué estudio se realiza y con qué finalidad?”.

Aplicaciones del ACV

Los estudios de ACV, con las categorías de impacto que incluyen, son los preferidos por las organizaciones que desean observar el panorama completo. Debido a su estructura integral, el ACV se utiliza activamente en diversos ámbitos.

  • Desarrollo y diseño de productos: puede servir de base para proyectos de I+D orientados a mejoras de producto y proceso.
  • Sostenibilidad corporativa: aplicable al análisis de portafolio y la gestión de riesgos.
  • Declaraciones ambientales: es obligatorio para declaraciones como las EPD (Environmental Product Declaration).
  • Elaboración de políticas: puede emplearse en la definición de estándares ambientales públicos o corporativos.
  • Investigación académica y técnica: utilizable en diversos estudios de universidades o centros de investigación.

Aplicaciones de la huella de carbono de producto

La huella de carbono de producto, al tener un alcance más acotado que el ACV y centrarse en el análisis detallado de las emisiones de gases de efecto invernadero, cuenta con sus propios ámbitos de aplicación.

  • Etiquetado de carbono: puede utilizarse para informar al consumidor y reforzar la credibilidad de la marca.
  • Regulaciones: apoya el cumplimiento de normativas como el CBAM o el impuesto al carbono.
  • Declaraciones de producto carbono neutro: se utiliza en diversas declaraciones a nivel de producto.
  • Gestión de la cadena de suministro: sirve como fuente de datos para identificar los impactos de GEI del abastecimiento de materias primas y las operaciones de transporte.
  • Reporte de carbono: contribuye a plataformas como CDP.
Tabla comparativa ACV-PCF
Tabla comparativa ACV-PCF

ACV y huella de carbono de producto: resumen

El ACV, con un análisis ambiental multidimensional y detallado, responde a la pregunta “¿cómo se puede producir este producto de forma más sostenible?”.

La huella de carbono de producto, mediante un estudio enfocado exclusivamente en la huella de carbono, responde a la pregunta “¿cuántas emisiones de gases de efecto invernadero genera la producción de este producto y cómo las documento?”.

Para obtener información más detallada sobre el ACV y la huella de carbono de producto, visite CarbonSmart.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la diferencia principal entre ACV y PCF?

El ACV evalúa todos los impactos ambientales de un producto (cambio climático, consumo de agua, acidificación, toxicidad, etc.) de manera multicriterio. La PCF, en cambio, mide únicamente las emisiones de gases de efecto invernadero y el potencial de calentamiento global. La PCF es, por tanto, una proyección detallada de la categoría de cambio climático incluida en el ACV.

¿La PCF es parte del ACV?

Parcialmente sí. La PCF deriva de la metodología del ACV y utiliza el mismo enfoque de la cuna a la tumba, pero sus normas (ISO 14067) y alcance son distintos. Al realizar un ACV también se pueden obtener datos de PCF; sin embargo, la PCF por sí sola no equivale al ACV completo.

¿En qué situaciones se utilizan el ACV y la PCF?

El ACV se prefiere para análisis ambientales amplios, como el desarrollo de producto, el ecodiseño y la certificación EPD. La PCF es la base de las afirmaciones climáticas (producto carbono neutro), del reporte CBAM y de la evaluación de GEI en la cadena de suministro.

Pruebe la gestión de carbono con nuestra plataforma

Una conversación de 30 minutos con un experto aclara cómo medir y gestionar su huella de carbono.