¿Su producto está cubierto por CBAM?Verificar gratis
CarbonSmart
Análisis del Ciclo de Vida (LCA, EPD, PCF)17 abril 20267 min de lectura

¿Qué es el ACV (Life Cycle Assessment)?

El ACV (Life Cycle Assessment - Análisis de Ciclo de Vida) es una metodología que mide de forma sistemática los impactos ambientales de un producto o servicio en todas las etapas, desde la obtención de materias primas hasta la disposición final. Se desarrolla en cuatro fases (objetivo y alcance, inventario, evaluación de impacto e interpretación) según las normas ISO 14040 e ISO 14044, proporcionando una evaluación ambiental integral con enfoque de la cuna a la tumba.

¿Qué es el ACV (Life Cycle Assessment)?

¿Qué impactos puede tener un producto o servicio sobre el medio ambiente?

El ACV responde, en una frase, a la pregunta anterior. En español se conoce como “análisis de ciclo de vida” o “evaluación del ciclo de vida”. Dicho de otro modo, el ACV es el análisis detallado de todos los impactos ambientales de la vida de un producto, desde la obtención de la materia prima hasta la disposición final de los residuos. Esta evaluación parte de la fase de materia prima y describe, dentro de marcos definidos, todos los impactos ambientales hasta el proceso de gestión de residuos.

En este artículo analizaremos el concepto de ACV en 4 bloques principales:

  • El ciclo de vida de un producto. La vida completa de un producto se compone de 5 etapas principales. Entenderlas con claridad es fundamental para el proceso de ACV.
  • ¿Cómo se elabora un ACV? El ACV se desarrolla en 4 fases. Estas fases, definidas por las normas ISO, resultan clave para ejecutar este proceso complejo con mayor fiabilidad y consistencia.
  • El ACV y sus beneficios. Los análisis de ACV ofrecen a las empresas múltiples ventajas, destacando el prestigio y el cumplimiento normativo.
  • Puntos a tener en cuenta en el proceso de ACV. Debido a su estructura compleja, el ACV debe planificarse bien para garantizar la seguridad del proceso y evitar esfuerzos innecesarios.

El ciclo de vida de un producto

Para analizar el ciclo de vida de un producto, primero hay que entender qué significa “ciclo de vida del producto”. Este concepto engloba todas las etapas por las que pasa el producto “de la cuna a la tumba”. Estas etapas se estudian bajo 5 epígrafes principales.

Las 5 etapas del ciclo de vida de un producto:

  1. Obtención de materias primas
  2. Producción y procesamiento
  3. Transporte y logística
  4. Uso
  5. Disposición final y reciclaje
Ciclo de vida del producto
Ciclo de vida del producto

Distintos modelos de ciclo de vida

Las empresas pueden elegir distintos modelos de ciclo de vida según los datos de origen disponibles o la etapa que deseen declarar. Aunque existen numerosos modelos, según los objetivos y alcances, en el ACV se utilizan principalmente 3:

De la cuna a la tumba

Al analizar las 5 etapas del ciclo de vida de un producto, se incluyen todas las fases desde su nacimiento hasta su fin. Este modelo, en el sentido de “de principio a fin”, se denomina “de la cuna a la tumba”.

De la cuna a la puerta

Este modelo abarca las dos primeras etapas del ciclo de vida. En resumen, describe únicamente la fase de producción del producto. En el sentido de “desde la obtención de la materia prima hasta la salida de fábrica”, se denomina “de la cuna a la puerta”.

De la cuna a la cuna

Este modelo, como su propio nombre sugiere, representa la economía circular. Si sustituimos la quinta etapa habitual del ciclo de vida, la ‘disposición de residuos’, por ‘reciclaje y regreso a la materia prima’, obtenemos el modelo “de la cuna a la cuna”.

Modelos de ciclo de vida
Modelos de ciclo de vida

¿Qué es el ACV? ¿Cómo se elabora?

El ACV debe entenderse, en rigor, como un concepto. Sin embargo, para que pueda ser declarado ante grupos de interés y autoridades, debe cumplir normas internacionales. Las normas a seguir al elaborar un ACV son las ISO 14040 e ISO 14044. Dicho de otro modo, la ISO 14044 puede llamarse el ‘libro de reglas del ACV’.

Las normas ISO detallan 4 pasos para un ACV fiable y exacto:

  1. Definición del objetivo y el alcance (Goal & Scope)
  2. Análisis de inventario (LCI - Life Cycle Inventory)
  3. Evaluación de impacto (LCIA - Life Cycle Impact Assessment)
  4. Interpretación (Interpretation)

Aunque se presenten de forma secuencial, la fase de ‘interpretación’ no tiene por qué ser la última. A medida que el alcance del ACV se amplía y profundiza, interpretar continuamente los datos y resultados puede resultar más fiable y eficiente.

Fases de la ISO 14044
Fases de la ISO 14044
  1. Definición del objetivo y el alcance (Goal & Scope)

Como indica su nombre, es la fase en la que se determina el objetivo del proyecto y la estrategia para desarrollarlo. Aquí se identifica el producto o servicio que será analizado. A continuación se decide qué parte del producto y qué etapas del ciclo de vida se someterán a análisis.

Uno de los puntos más críticos en esta fase es definir, además de lo que se va a analizar, qué quedará fuera del análisis. Dada la complejidad del ACV, el proceso puede profundizarse mucho. Sin límites claros, el proyecto puede volverse mucho más complejo de lo necesario.

Otro aspecto importante es la determinación de la “categoría de impacto”.

Categorías de impacto ambiental del ACV

Consiste en realizar el análisis en el ámbito en el que se quieren listar los impactos ambientales del producto. Por ejemplo, si desea analizar el impacto de su producto en el ámbito del calentamiento global, puede categorizar sus datos en CO₂e.

Aunque existen más de 10 categorías de impacto, las 3 más utilizadas son:

  • Potencial de calentamiento global (huella de carbono)
  • Toxicidad para la salud humana
  • Ecotoxicidad

2. Análisis de inventario (LCI)

Esta es la fase de recopilación y listado de datos. Una vez determinado en la fase anterior qué datos deben reunirse, aquí se recopilan y listan.

Este listado se elabora en un formato denominado ‘flujo de recursos’. Todas las etapas por las que pasa la vida del producto se listan como un flujo y se detallan internamente.

Durante este análisis se pueden registrar entradas como el uso de materias primas, energía y agua, y salidas como las emisiones o los residuos sólidos, líquidos o gaseosos.

Al ser la parte más compleja y propensa a errores del proceso, las empresas pueden optar por utilizar una plataforma o trabajar con un consultor.

3. Evaluación de impacto (LCIA)

En la primera fase se determinó qué se aprendería y cómo. En la segunda se recopilaron y listaron los datos. En esta fase, los datos se clasifican según la categoría de impacto definida previamente y los datos métricos se convierten a las unidades requeridas por esa categoría.

Por ejemplo, si se realiza un análisis en la categoría de ‘potencial de calentamiento global’, habrá que convertir los datos a CO₂e y clasificarlos en consecuencia.

4. Interpretación (Interpretation)

Ya hemos señalado que la interpretación debe realizarse en paralelo a cada fase, no únicamente al final. No obstante, sería un error definir esta fase como un simple ‘resumen’. En ella se revisan nuevamente los métodos empleados en las fases anteriores y se validan todos los datos utilizados.

En este punto, las normas ISO 14044 exigen incluir en el estudio las fuentes de todos los datos utilizados en las fases 2 y 3. Además, esta parte del estudio debe contener una evaluación totalmente objetiva del propio trabajo.

El ACV y sus beneficios

En un contexto en el que las prácticas de sostenibilidad son cruciales en todos los ámbitos corporativos, los proyectos de ACV ofrecen a las empresas numerosas ventajas. En general, podemos decir que aportan beneficios significativos en 4 áreas fundamentales.

Desarrollo de producto

Los estudios de ACV son obligatorios en algunas regiones y para ciertas categorías de producto. Por ello, realizar un ACV resulta relevante para el cumplimiento normativo. Además, trabajar en la reducción de las emisiones del producto puede disminuir el uso de recursos y, por tanto, los costes.

Cadena de suministro y compras

En muchos sectores, las emisiones de la cadena de suministro, incluidas en el alcance 3 según las normas ISO 14064, representan más del 65% del total de emisiones. Realizar estudios de ACV puede ser un factor de preferencia entre los proveedores.

Ventas y marketing

Hoy en día, tanto en B2B como en B2C, los clientes prestan cada vez más atención a los impactos ambientales de los productos que compran o utilizan. Realizar un ACV para un producto o servicio tendrá un efecto positivo desde el punto de vista del marketing.

Dirección

Los estudios de ACV contribuyen significativamente a la madurez de la empresa en sostenibilidad. Aunque los responsables de sostenibilidad aún no son habituales en posiciones ‘C-Level’, el ACV puede ser un conjunto de datos muy efectivo para compartir con los grupos de interés.

Puntos a tener en cuenta en el proceso de ACV

Los estudios de ACV los realizan consultores certificados. Sin embargo, la certificación no es obligatoria para llevar a cabo un ACV. Muchas personas de distintas áreas dentro de las empresas pueden realizar estos estudios. Aun así, si no se trata de un consultor certificado, el nivel de conocimiento puede ser insuficiente para llevar a cabo un ACV. En este punto, puede apoyarse en una plataforma.

En definitiva, tanto al utilizar una plataforma como al trabajar con un consultor, el factor a cuidar es el pleno cumplimiento de todas las normas de la familia ISO 14000 y de la norma ISO 50001. Si trabaja con un consultor o plataforma que no las respete, la credibilidad internacional de sus estudios de ACV se reducirá y podrán considerarse inválidos.

CarbonSmart y el ACV

Aunque hoy el ACV no sea tan popular como la huella de carbono corporativa o el CBAM, tendrá, sin duda, una importancia crítica en el futuro mundo de la sostenibilidad.

En este contexto, CarbonSmart le acompaña en este proceso exigente con sus servicios de consultoría de ACV. Desarrolle sus estudios de ACV con nuestros consultores expertos. Aumente el prestigio de su marca y anticípese al cumplimiento de las futuras regulaciones.

Haga clic aquí y complete el formulario; nuestros expertos se pondrán en contacto con usted.

Preguntas Frecuentes

¿Qué es el ACV?

El ACV (Life Cycle Assessment) o Análisis de Ciclo de Vida es un análisis cuantitativo que examina en detalle los impactos ambientales de un producto o servicio en todas sus etapas, desde la materia prima hasta la disposición final. Con enfoque de la cuna a la tumba, expone los impactos de carbono, agua, energía y otros aspectos.

¿De qué fases se compone el ACV?

El ACV consta de cuatro fases: (1) Definición del objetivo y alcance, (2) Análisis de inventario (LCI), (3) Evaluación de impacto (LCIA) e (4) Interpretación. Estas fases no son lineales, sino iterativas, y en la interpretación se puede volver a etapas previas cuando sea necesario.

¿Qué beneficios aporta el ACV a las empresas?

El ACV identifica los puntos críticos ambientales del producto, ofrece oportunidades de ecodiseño, facilita el cumplimiento normativo, sirve de base para reportes EPD y PCF, mejora la reputación de marca y genera ventaja competitiva.

¿Cuál es la diferencia entre ACV y PCF?

El ACV evalúa todos los impactos ambientales del producto (clima, agua, suelo, biodiversidad, etc.) con criterios múltiples, mientras que la PCF se centra únicamente en las emisiones de gases de efecto invernadero. La PCF es una aplicación más detallada de la categoría de cambio climático del ACV.

Pruebe la gestión de carbono con nuestra plataforma

Una conversación de 30 minutos con un experto aclara cómo medir y gestionar su huella de carbono.